Coaching Online y en México DF - El arte de la crítica en la empresa... y en el matrimonio Factoría de Inspiración

El arte de la crítica en la empresa... y en el matrimonio

Puntúa esta entrada
(3 votos)

 

como criticar

 


Critica, pero bien.

Si estás viviendo en tu empresa un descenso de la productividad, un incremento de los retrasos en las entregas, un aumento de las quejas de los clientes, errores en cadena, contratiempos de todo tipo, falta de puntualidad o compromiso del personal, o un éxodo de tus empleados que prefieren irse a otro sitio donde están más contentos, es más que posible que tu problema sea que estás criticando mal.

Los efectos destructivos de un estado de ánimo por los suelos, de unos trabajadores amedrentados o de unos jefes arrogantes (o cualquiera de la muchísimas manifestaciones de un entorno laboral) pueden ser casi imperceptibles a los ojos de quienes no están directamente implicados. Sin embargo, tienen un coste inevitable en los resultados económicos. Y cuando esto se da por demasiado tiempo, puede llevar a las empresas incluso a la quiebra. Y no lo digo yo, son palabras de Daniel Goleman, el mayor experto del mundo en Inteligencia Emocional.

Pero sigamos escuchando a los expertos. Según Shoshona Zuboff, psicólogo de la Facultad de Empresariales de Harvard: "Hubo un largo periodo de dominio directivo de la jerarquía corporativa en el que se recompensaba al jefe manipulador que actuaba como si estuviera luchando en la selva, pero esa rígida jerarquía empezó a desquebrajarse en los años ochenta, debido a la globalización por un lado y a la informática por otro. El luchador de la selva simboliza el pasado de la empresa, el especialista en relaciones interpersonales es el futuro".

Es más que evidente que cuando estamos alterados nuestra atención disminuye, nuestra capacidad de concentración y nuestra memoria se ven resentidas, incluso nuestra capacidad de aprendizaje o la toma de decisiones se ven drásticamente mermadas. El estrés atonta a la gente. Y sin lugar a dudas, una crítica destructiva es uno de los factores de alteración y desmotivación más potentes que se pueden dar, no sólo en la empresa, sino en la vida cotidiana.

La diferencia estriba en que cuando el que me hunde con una opinión es mi amigo, me afecta, por supuesto, pero me siento con el poder de defenderme o al menos de rebatir su crítica. Pero cuando se trata de mi jefe, la cosa cambia. La figura de autoridad, incrementa nuestra percepción de indefensión y disminuye significativamente nuestra sensación de valía. Estos elementos unidos alimentan la incapacidad para decidir generando un estado de shock y de parálisis que retroalimentan nuestra sensación de poca valía e indefensión, creando un círculo vicioso que suele acabar en baja productividad o huida a otro entorno menos hostil.

En este momento, la buena intención implícita pero no explicitada verbalmente de la crítica (dando siempre el beneficio de la duda a la intención del criticador), que suele ser servir de incentivo, de motivador para conseguir un mejor desempeño o un mejor resultado, se convierte en exactamente lo contrario: un ahuyentador del talento.

De la misma forma que sucede en un matrimonio, los ataques verbales que personalizan los comportamientos y elecciones del otro son la causa principal de rechazo y alejamiento de la relación ya sea marital o laboral. El criticado se pone a la defensiva, pone mil y una excusas o elude su responsabilidad. Acto seguido comienza a esquivar al criticador intentando tener el mínimo contacto con él. Esto suele acabar en la finalización de la relación laboral o su equivalente matrimonial, en divorcio.

Por el contrario, todos hemos experimentado cómo el estar en sintonía con los sentimientos de las personas con las que tratamos, ya sean jefes, colaboradores, subordinados o clientes, ser capaces de manejar las diferencias de opinión de una forma constructiva nos lleva a una sensación de flujo, de satisfacción interior, de trabajo bien hecho y, por consiguiente, de mayor sensación de capacidad y motivación para emprender con éxito la próxima tarea. Y en esto consiste saber liderar, en dominar el arte de promover que la gente colabore para alcanzar un objetivo común.

Sin embargo, la crítica es fundamental para el buen funcionamiento de las organizaciones. Tanto la empresa como el matrimonio son sistemas: la forma de actuar de un individuo perteneciente al sistema, afecta al buen funcionamiento del sistema en su totalidad. El intercambio de información permite a los individuos saber si el trabajo se está llevando a cabo hacia el objetivo indicado o si por el contrario se está alejando de él y necesita ajustes o mejoras o un cambio total de dirección. Si nadie comunica a la persona qué está haciendo de manera adecuada o errónea, si no sabe cuál es la opinión de sus jefes, compañeros, clientes, etc. no podrá estar seguro de lo que se espera de él y a medio plazo los daños pueden ser irreversibles.

Por este motivo, criticar y orientar puede ser la parte más importante del trabajo de un directivo: dirigir personas. Pero de la misma manera, porque suele ser la más controvertida es la más evitada y aplazada de todas. A nadie le gustan los enfrentamientos. Bueno, es cierto, al menos a casi nadie...

Entonces, ¿cómo se debe criticar?

En primer lugar, una crítica bien planteada debe estar dirigida al comportamiento de la persona y en ningún caso se debe personalizar como un rasgo permanente de personalidad. Es decir, en lugar de decir "eres un descuidado" aludiendo directamente a la identidad: "eres", debemos referirnos al comportamiento concreto "has dejado el grifo abierto y lleva toda la noche desperdiciándose el agua".

Esto es especialmente importante ya que cuando una persona asume un hecho como un defecto de su personalidad, esto lleva implícito que no lo puede cambiar. Es como haberle etiquetado de por vida: "eres un desastre" "eres tímido" "eres impuntual", como una cadena perpetua. Si el individuo se identifica con este rasgo de comportamiento a este nivel, asumirá que es imposible de corregir y automáticamente perderá la esperanza y dejará de intentarlo.

Harry Levinson, psicoanalista consultor empresarial y experto en la materia, da cinco consejos para realizar una crítica constructiva:

1. Concretar

Una persona se desmoraliza si se le dice que está haciendo "algo" mal. Es necesario que tenga toda la información de la forma más concreta posible y mencionar lo que ha hecho bien, lo que ha hecho mal y lo que tiene que hacer para mejorarlo.

2. Ofrecer una solución

La crítica debe apuntar hacia donde reside la solución. En caso contrario el receptor quedará desmotivado, frustrado y desmoralizado. La crítica debe abrir nuevas posibilidades, tiene que percibirse como un aprendizaje o una oportunidad de mejora.

3. Estar presente

Y no sólo por elegancia. Por incómodo que sea, la crítica en privado y a la cara ofrece al criticado un contacto más cálido y personal que fomenta la toma de conciencia y evita la actitud defensiva, posibilitando un marco que le da la oportunidad de responder o pedir alguna aclaración.

4. Ser sensible.

Según Levinson los jefes con baja empatía son los que lanzan las críticas más hirientes y fulminantes. Ponerse en el lugar del otro y el distanciamiento antes de lanzar la crítica, como irse a dar una vuelta para calmar los ánimos o dejar pasar al menos 24 horas, son estrategias válidas para los que aun no han fortalecido su músculo empático. Por otro lado, el profesor recomienda no tomarse personalmente ningún comentario de este tipo de personas, sino fomentar la capacidad de distanciarse y filtrar las palabras para encontrar una oportunidad de aprendizaje en la experiencia: ooohhhhmmmmmm.

Si te gustó este post, no te pierdas ninguno, suscríbete aquí a nuestra newsletter y recibirás únicamente una vez a la semana los mejores post de Factoría de Inspiración. No recibirás spam, ya que no compartiremos tu información con terceros. Además, por suscribirte ahora obtendrás un 10% de descuento en todos nuestros productos ¡para siempre!.

Cambia tu vida ahora. Contacta con nosotros por e-mail a   This email address is being protected from spambots. You need JavaScript enabled to view it. , en el teléfono (55) 1253 7284 o solicita tu primera sesión gratuita aquí

No esperes más y ¡comienza a vivir la vida que quieres!

Leído 4574 veces
Publicado en Blog

Deja un comentario

Asegúrate de que introdujiste todos los campos requeridos indicados con un asterisco (*).